sábado, 17 de abril de 2010

Ne me quitte pas.

¿Podés creer que hasta llegué a pensar que existías en un universo tan tan mentiroso como el mío? Cuando me di cuenta me decepcioné un poquito. Pero ahora sé que sólo me resta agradecerte el momentito de sinceridad que le aportás a mi cabeza.
Nunca va a pasar, y nunca voy a tener la oportunidad, pero... ¡Si yo fuera como vos, Jacques!

sábado, 3 de abril de 2010

Cuentos cortos.

Cuento los días. Cuento las horas
cuento pasos ¿Le cuento, señora?
Cuento despacio, pa no perderme
cuento segundos, pa más quererte.

Y si no cuento, las horas se paran. Se mezclan, se ensucian. No entiendo nada.

Cuento también cuentos, para los niños.
Cuento momentos, a los días los tiño.
Cuento perdida, pero cuento
cuento mentiras, pero no invento.

Pues si te cuento toda la verdad, temo ya no tengas ningunas ganas de amar.

Cuento eternamente, canto de mujer
cuento cuento cual vicio de tejer.
Cuento pero siento que voy a abandonar.
Cuento que ya no cuento ¿Me quérés contar?

jueves, 1 de abril de 2010

Cadaver exquisito.

¿Y qué pasa si te digo que me pudrí de mimetizarme con el fondo?
¿Y qué pasa si te digo que ya me da un poco de tristeza jugar de arlequín?

Probablemente todo seguiría igual.

lunes, 22 de marzo de 2010

Cheap metaphore.

Un par de notas atinadas rebotaron contra una pared y volaron. Sé que después pasó mucha gente, pero nadie tenía tiempo para ver la vieja pared desteñida de la misma esquina de siempre. Y con razón. De haberla visto se hubieran cansado, aburrido.

Un día nublado un niñito se sentó a contemplar la desgastada pared. Me alegré: pensé "¡De una vez por todas alguien la va a pintar!". El niño se fue y después de unos minutos trajo con él una pelota. Empezó a jugar con la sorprendida pared.

Basta solo pensar un poco para imaginar la alegría de la pared. Basta solo razonar un poco para calcular los minutos que tardó el niñito en aburrirse.

Pobre vieja pared. Ya no le queda otra que martirizarse y ser una pared de nuevo.

jueves, 18 de marzo de 2010

alguien que arme el rompecabezas de mi cabeza, por favor.


(Y si puede que no rompa las patitas de las piecitas, que ya están medio rotas por la humedad.)

martes, 16 de marzo de 2010

Asesiname.

-Decile que se vaya, que no me la banco más!
-¿A quién, loca?
-A esa!
-¿¡A quién!?
-A esa flacaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
-¿A vos?
-Si! Decile que no me la banco más. Que se vaya. YA.

domingo, 14 de marzo de 2010

Drama girl.



Y después de todo eso que ni en mi mente había podido describir corrí y corrí con motivo aparente pero falso. Y ni siquiera mi corazón acelerado ni mi respiración entrecortada borraban de mi mente las imágenes confusas, casi surreales.


Me costaba terriblemente disimular mi sonrisa, mi sonrisa de demente. Demente que sonríe después de haber presenciado algo que ni él mismo recuerda. ¿Tan bello era? ¿Tan concreto había sido ese reencuentro? ¡Tantas ganas tenía de subirme y fantasear de nuevo!


Cuando llegué alguien que no recuerdo me preguntó alegremente cómo la había pasado.

-Lindo.

Y me fui a dormir.