lunes, 19 de agosto de 2013

Cómo estamos blog, eh

Una se siente medio culpable, cuando después de un año y medio decide volver a escribir en su blog. Lo mira profundamente tratando de encontrar alguna pista, algún indicio. Y el blog te mira así como desafiante, de más está decir... ofendido. Entonces una va tratando de encontrar en esta nueva interfaz la manera de escribir una nueva entrada. Pero medio que no sabés, viste. Pasaron muchos meses.

  ¿Qué se cree esta mina? ¿Qué puede volver así como si nada, ocultando que me olvidó? ¿En qué va a justificarse, en su falta de tiempo, en su comodidad, en la pachorra?

Entonces abre la nueva entrada y empieza a tipear despacito. Va bien, va bien y de repente borra todo lo que escribió. Porque eran boludeces, paparruchadas. Debería una estar en realidad leyendo el tratado de Derecho Civil de Llambías, no escribiendole a la nada. Pero una vuelve a intentar. y aunque tampoco le convence mucho lo que va saliendo, sabe que en unos días se va a acostumbrar, y va a estar en su salsa.

Y que esto del blog quizás funcione un poco mejor que la terapia
o el helado de dulce de leche
o el novio.
Bah, eso una sabe que no.

jueves, 23 de febrero de 2012

Rebelde

Me rebelo contra la tele
contra la publicidad.
La injusticia, la pobreza y la sucia falsedad.
Me rebelo contra el superior,
que está arriba porque alguien quiso
que nunca vio, que nunca sintió
que nunca estuvo en donde yo piso.
Contra las canciones lavacerebros
y la música pop
contra todo lo que sea pegadizo
y no suene como rock.
Contra el helado de pistacho
que solo entienden unos pocos,
contra freddo, contra munchis,
y los arrebatos locos.
Contra esa silla de madera
que al sentarme hace mucho ruido
que me delata, que me oprime
que me convierte en un trabajador vacío.
Me rebelo contra mis chancletas
que se ensucian muy fácilmente
me rebelo contra las vacas, las ovejas
los arácnidos y también contra la gente.
Me rebelo, me rebelo y me rebelo
porque está todo mal
me rebelo porque se que el sistema
me va a matar
me rebelo porque me rebelo
si no te gusta, andá a cagar!

lunes, 20 de febrero de 2012

Anatomía

El arco que forma tu cuerpo y tu brazo fue hecho para mi cabeza.
Mis cuentos tontitos para tus oídos
mi historia mochilera tropieza
¿No ves?
que te miento
¿No ves?
que te siento
que me conecto y tu señal no se corta
que mi ojos se pierden en otra problemática tonta.
Y quiero pelea, quiero que se arme la gorda
no se para qué.
Para recordarte de alguna forma
que soy de carne y hueso
que muerdo como también beso.
Que cargo fríos, calores y sombras
silencios y metas
música clásica y heavy metal,
traiciones bien feas (a la mexicana)
países del frenesí del los que soy soberana.
Ya me di cuenta, igual
de que no te asusta.
Ya me di cuenta, y me gusta.
Así que no te olvides nunca, mientras tu mente me besa
que el arco que forma tu cuerpo y tu brazo fue hecho para mi cabeza.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Cumple años

Cumplir años.
Creo que si de algo sirve mi cumpleaños es para establecer una diferencia de edad por años. A lo que voy es: cumplo un 29 de diciembre. 362 días del año tengo cierta edad y sólo 3 tengo otra. Entonces identifico bien los años según la edad, según el año del colegio, etc.
Lo de los regalos son puras mentiras. Entre Papá Noel, mi cumpleaños, el de mi hermana (dos días antes que el mío), cenas y preparaciones de las fiestas, los reyes magos y las vacaciones, mis papás se funden. Realmente. Creo que si cumpliera... no se, un 12 de mayo podría pedir un Ipod o algo así, ahora me limito a tratar de pasar un lindo cumpleaños. Ni siquiera sé si querría un Ipod.
Me conformo con pasar un lindo día. Cosa que no es tarea fácil, eh.
Los cumpleaños son fechas que sólo sirven para establecer una síntesis de la situación actual de tu vida. Y particularmente a mi, me obliga a hacer un resumen de mi año, una crítica, el temido... balance. Y no quiero, perdón, pero no quiero. No tengo ganas. Me niego. Digo que no. Que ni ahí. Que chupala, balance. Tomate el palo. No.
Tengo un poco de miedo, no quiero que sea mi cumpleaños

Encima me está saliendo un grano horrible en la punta superior del labio. QUÉ ONDA?!

martes, 20 de diciembre de 2011

Sed

Cayó el primer meteorito en la tierra
y tembló el agua.
Y los dinosaurios habitaron estas tierras
y tomaban agua.
Mientras crecían plantas carnívoras y venenosas
alimentadas por el agua,
nacía el primer mono
que buscaba agua.
Y siempre que el hombre necesitó algo
necesitó agua.
Y a la par del carbón
el petróleo
o el amor
siempre corrió el agua.
Y el primero hombre que dio la vuelta al mundo
tuvo como mejor amigo
al agua.
La guerra y la paz
días se muerte seca y días de lluvia, de agua.
Y dicen que cuando esa bomba grande estalló
lo inmediato que se escuchó
fueron los ríos
el correr del agua.
Alfonsina se rindió
y se hizo agua.
Y San Martín los Andes cruzó
ahí cerquita del agua.
Dicen que a los hechos más trágicos
siempre los acompaña el agua.
En lluvia, en baño,
en gota en lágrima.
Será que la vida es un hecho trágico,
será que el agua es sangre
los surcos de mi cara huecos
donde el río alimenta su hambre.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Contables e incontables

El dolor es incontable.
Es como el dinero, no se puede contar.
Es imposible, invalorable, perpetuo.
De verdad lo digo.
Mi dolor no se puede contar,
no, te lo juro que no:

un dolor
dos dolores
tres dolores
cuatro dineros

A menos que estemos contando cuántas chicas llamadas Dolores hay en una habitación.
Pero sería medio raro... ¿Por qué de repente habría 10 Dolores en un cuarto de 2 metros cuadrados?
Una convención de Dolores...
¿Donde la gente cuenta sus penitas?
No, no, no! Dolores, la chica, un nombre.
Ah.
Bueno, la cuestión es que tengo un par de dolores escondidos por ahí y no se cómo contarlos.

(También tengo problemas pero esos si son contables y si uno lo dice en voz alta hay que afrontarlos, así que SH!)

sábado, 17 de diciembre de 2011

Síganme los valientes

Paseando por blogs y reviviendo mi estado de blogger naturalmente vacacional me empecé a preguntar ¿Qué clase de blog tengo yo?
Y si, vistes, hay blogs de todo y para todo. Hay blogs para publicar poesías, cuentos, producciones propias, hay blogs al estilo diario íntimo, hay blogs de recetas de cocina, hay blogs de famosos, hay blogs de opinión, de crítica. Yo me pregunto, ¿No puede ser el mío un popurrí?

No puede ser un poema famoso de opinión y crítica íntima y riquísimo, para chuparse los dedos? NO?
Yo no puedo ser una abogada laboralista que escribe mientras actúa en una obra de teatro creada por ella misma que resuelve problemas matemáticos y a veces oficia de economista keynesiana?
No puede ser mi computadora una ventana con pequeñas hormiguitas deslizándose sobre una plancha de manteca a medio derretir por el calor del cada vez más próximo y esperado verano?

Depende de cómo lo mires, es una cuestión de actitú. Yo a partir de ahora elijo ser un popurrí, síganme los valientes.